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Crear una comunidad a través de la música: Club de ukulele HAPLOS

Buscando una actividad para unir más a los miembros de la comunidad de trastornos de la coagulación, John Sarmenta, presidente de la Asociación de Hemofilia de Filipinas por Amor (HAPLOS por sus siglas en inglés) no conocía otro medio mejor que el de la música.

“HAPLOS estaba en busca de un programa juvenil que lograra la participación de los jóvenes, desarrollara sus talentos y, al mismo tiempo, representara una salida productiva para canalizar su expresión”, explica Sarmenta.

La única pregunta que quedaba por responder era cuál sería el instrumento que mejor se adaptaría a sus necesidades. “Mis padres y mi familia siempre han estado muy orientados hacia la música. Compramos un ukulele en 2011 y pronto nos dimos cuenta de lo accesible y atractivo que era, y empezamos a llevarlo a las reuniones comunitarias como entretenimiento”, cuenta Sarmenta, quien después presentó la idea a sus colegas y, en septiembre de 2013, arrancaron las lecciones del primer Club de ukulele HAPLOS.

El ukulele es el instrumento perfecto para el programa porque es popular, asequible, permite a un experto exhibir sus habilidades técnicas, pero también es fácil de aprender para principiantes, muy portátil, y accesible debido a su tamaño y relativo bajo costo en comparación con una guitarra o tal vez un violín.

ACERCANDO A LA COMUNIDAD

Para las personas de la comunidad de trastornos de la coagulación, contar con un lugar donde poder reunirse, conocer gente como ellas y compartir una actividad grupal es indispensable, pero el programa también tiene otras ventajas.

“Algo tan sencillo como un club de ukulele puede ser muchas cosas. La música en sí está adquiriendo popularidad en intervenciones psicológicas, particularmente en el caso de niños, debido a que ayuda a establecer una relación, a mitigar el estrés y permite una autoexpresión segura y productiva, vital para la salud mental. Entre una y otra lección, las reuniones del club representan oportunidades para los miembros y familiares que los acompañan de establecer nuevos lazos y fortalecer relaciones con otros miembros”, agrega Sarmenta.

Para Sarmenta, la música siempre ha sido una manera como ninguna otra de reunir a la gente y, además de todos los beneficios individuales, el club le brinda a HAPLOS un medio de recaudación de fondos para sus programas a través de conciertos, además de establecer un sentido de orgullo entre los miembros jóvenes que es de esperarse sirva como fuente de inspiración a otros más, quienes posiblemente se conviertan en futuros líderes y promotores de su causa.

Actualmente, el programa se financia con donativos privados, pero para arrancar el programa en su primer año el costo de los ukuleles lo sufragaron los miembros del consejo directivo. Este es el único gasto importante del club, ya que la sede y las lecciones son donativos y están a cargo del trabajo de voluntarios.

DIFUSIÓN

La reacción de los participantes ha sido increíblemente positiva. Si bien el club se concibió inicialmente como una actividad para los miembros jóvenes de la comunidad, algunos de los miembros mayores se han inscrito y les encanta contarle a sus amigos e impresionarlos con sus nuevas habilidades. Para los niños pequeños con trastornos de la coagulación, el club ha sido un éxito rotundo.

“Los niños pequeños que han participado en varias sesiones han mejorado considerablemente su confianza y sociabilidad con otros miembros. Ahora puede encontrarse a algunos niños tímidos y otros con los que era difícil llevarse bien compartiendo las mismas mesas con sus amigos del club de ukulele durante las reuniones de HAPLOS”, comenta Sarmenta. “Los padres dicen que los niños comparten con ellos las lecciones del día y algunos niños hasta han llevado sus ukuleles a la escuela. La respuesta general ha sido muy positiva.”

Algunas de las canciones más populares que tocan en el club son Rainbow Connection, de los Muppets; Let it Go, de la película de Disney, Frozen; I’m Yours, de Jason Mraz, y muchas otras conocidas canciones infantiles filipinas. El club de Ukulele de HAPLOS ha tenido dos conciertos oficiales. Su mayor presentación fue durante la fiesta de navidad de HAPLOS, cuando tocaron ante un grupo de más de cien personas.