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Inspiración para donar tiempo, talento y recursos: La historia de Marion y Eric Stolte

La motivación, consecuencia de las acciones. En el caso de Marion y Eric Stolte, su relación con la Federación Mundial de Hemofilia (FMH) inició cuando decidieron participar como asistentes y voluntarios en el Congreso Mundial Hemofilia 2000 de la FMH, en Montreal, Canadá. “¡Fue una experiencia que nos abrió los ojos!”, explica Marion. El impacto de conocer a los delegados internacionales y escuchar sus historias fue la fuente de inspiración para que esta pareja se comprometiera aún más con la visión de la FMH de Tratamiento para todos.

La historia de los Stolte empieza cuando ayudaron a las personas en silla de ruedas participantes en el Congreso a desplazarse dentro de la sede del evento. Se sorprendieron ante los problemas de movilidad que enfrentaban tantos de los pacientes participantes, particularmente quienes eran más jóvenes que su hijo, que tiene hemofilia y en ese entonces tenía alrededor de 20 años. “Simplemente era algo de lo que no habíamos tenido conciencia anteriormente”, admite Eric. Esta experiencia como voluntarios fue la chispa que motivó a ambos a participar proactivamente en la FMH, como voluntarios y como donantes.

Un momento determinante para Eric tuvo lugar durante la primera visita de evaluación de un país que realizó en 2001, en Mongolia. Eric cuenta que la experiencia “realmente encendió el fuego” y su deseo de empezar a apoyar económicamente a la FMH de una manera significativa. Durante esa visita, Eric conoció a un joven con hemofilia A grave. A pesar de que vivía en un centro urbano importante, el único tratamiento que tenía en casa era una ampolleta de FVIII reconstituida y a medio usar que su mamá guardaba para cuando se presentara la siguiente hemorragia.

La decisión de apoyar a la FMH la impulsa su “deseo de aliarse con una agencia que sea eficaz para salvar las vidas de las personas que padecen un trastorno de la coagulación en países en vías de desarrollo”. Ambos reconocen tener una gran confianza en los líderes y el personal de la FMH, y aprecian la transparencia de las prácticas de la FMH para informar sobre el uso de sus recursos. Comenta Marion: “Si tienes una pregunta, llama y obtendrás una respuesta. Habrá una persona al otro lado del teléfono. Sé que mi donativo marcará una diferencia a escala internacional; se administrará adecuadamente para mejorar y salvar vidas.”

Además de sus actividades voluntarias ‒que abarcan la participación de Eric en el consejo directivo de la FMH y sus cargos como vicepresidente de finanzas y presidente del Comité de premios‒ la pareja cuenta con la singular distinción de formar parte del Programa de hermanamiento entre la Sociedad Canadiense de Hemofilia y la Sociedad de Hemofilia de Bangladesh, organizaciones que recibieron el premio al Hermanamiento del año en 2016. Son también los primeros donantes de la FMH en hacer una aportación mensual. No solo eso, sino que han contribuido mensualmente durante más tiempo que nadie, y ahora forman parte del recién lanzado programa Guardianes de la FMH. Marion y Eric esperan que este artículo anime a más personas a convertirse en donantes mensuales de la FMH. Marion recalca que “los donativos mensuales constituyen la columna vertebral de los ingresos fijos de una organización”. De hecho, no es solo el deseo de los Stolte de contribuir, sino también de servir como un ejemplo que otras personas pueden seguir a fin de contribuir a lograr Tratamiento para todos. Este deseo, y la esperanza de ser fuente de inspiración y motivar la generosidad de otras personas, permanece vivo en los Stolte hasta ahora.

Las acciones filantrópicas de Marion y Eric Stolte son motivadas por lo que les apasiona y por sus experiencias personales. Como explica Marion, “aportamos a causas cercanas a nuestro corazón”. La hemofilia siempre ha sido parte de sus vidas, dado que Marion es portadora y su hijo tiene hemofilia A. Marion recuerda que deseaban “retribuir de alguna manera, después de haber recibido tanto. Quería ver que las vidas de otras personas se mejoraran como se habían mejorado nuestras vidas”.

Desde el momento en que sus ojos se abrieron ante las dificultades cotidianas que enfrentan las personas con trastornos de la coagulación en países en vías de desarrollo, los Stolte estaban decididos a marcar la diferencia a escala internacional. Además de continuar apoyando a sus organizaciones de hemofilia a escala local y nacional, también hacen donativos a la FMH porque, para ellos, es “la organización con un enfoque y una misión internacional más eficaz”.

Para Marion y Eric la generosidad es una calle de doble sentido. Si bien la FMH se beneficia con su apoyo financiero, para ellos la generosidad tiene un efecto muy personal. Su reflexión es que “la participación como donante ofrece una alegría que hace que uno se convierta en una persona más generosa en todos los aspectos de la vida”.

Para convertirse en Guardián de la FMH hoy y apoyar la misión de la FMH a través de un donativo mensual haga clic aquí. Para explorar otras maneras de contribuir visite www.wfh.org/donate. Para ver cómo puede marcar la diferencia hoy haga clic aquí.