WFH NETWORK

John E. Bournas, anterior director ejecutivo de la FMH, espera haber dejado una huella perdurable

Si bien su encargo fue breve, John E. Bournas, anterior director ejecutivo de la Federación Mundial de Hemofilia (FMH), ha dejado una huella perdurable en la organización y en la comunidad en general.

Desde que se unió a la organización en 2012, Bournas dirigió a la FMH con una visión única que por una parte impulsaba a los aliados de la industria a contribuir más para el logro de la visión de la FMH, y por otra permitía a la FMH y a sus miembros llegar a una comunidad más amplia y ayudar a millones de personas que permanecen sin recibir diagnóstico y tratamiento.

Para Bournas, los pacientes siempre estuvieron primero. “Lo que inicialmente me atrajo a la organización fue sin lugar a dudas su experiencia para desarrollar capacidades y su orientación humanitaria. Durante gran parte de mi trayectoria profesional siempre quise retribuir y colaborar con una organización formada por pacientes, de modo que cuando se presentó la oportunidad sencillamente decidí aprovecharla y aportar las habilidades profesionales que he desarrollado a lo largo de mi carrera para utilizarlas en beneficio de los pacientes.”

Cuando Bournas empezó a colaborar con la FMH en 2012 encontró una organización que estaba cumpliendo su mandato de manera eficaz, pero que podía mejorar. “Creo que las organizaciones exitosas están basadas en buena comunicación, innovación y mucho trabajo en equipo; de modo que eso fue lo que traté de hacer, y espero haber podido inculcar estos valores en la organización para que pueda tener ese tipo de perspectiva conforme sigue avanzando.”

Trabajar en una organización que tiene el acceso a medicamentos esenciales a escala mundial como uno de sus valores principales fue un poderoso factor para él. Nacido en un país en vías de desarrollo, Bournas pasó gran parte de su vida viajando y viviendo alrededor del mundo. Ha sido testigo del desequilibrio que existe en la atención entre naciones desarrolladas y naciones en vías de desarrollo.

COSECHAR LOS FRUTOS

Al pedirle que nombrara un logro sobresaliente en su opinión, Bournas no dudó en mencionar la implementación de los recientes proyectos de ayuda humanitaria anunciados durante el Congreso Mundial 2014 de la FMH logrados con el apoyo de sólidas alianzas. Esos son el Proyecto Recuperación, una iniciativa entre la FMH, la Sociedad Canadiense de Hemofilia, los Servicios Canadienses de Sangre y Biotest, para transformar hemoderivados inutilizados en factores de la coagulación preservadores de la vida; y el Proyecto WISH, desarrollado por el Centro Nacional de la Sangre de Italia, que se encarga de que las donaciones de sangre se canalicen a donde más se necesitan; además del anuncio de varios importantes compromisos por parte de aliados corporativos que podrían resultar en donaciones de más de 500 millones de unidades internacionales de factor al Programa de ayuda humanitaria de la FMH.

“Si de aquí a 20 años una madre en un país en vías de desarrollo tiene hijos con hemofilia y puede tocarlos, abrazarlos y pensar que 20 años antes hubo un grupo de personas en Montreal que decidieron trabajar en esto, que decidieron hacer de este proyecto una realidad para que esos niños pudieran tener los medicamentos que necesitan, creo que eso me daría gusto”, afirmó Bournas. “Eso me brinda mucha satisfacción personal y la confirmación de que el tiempo que he trabajado con este grupo de personas ha sido realmente significativo.”

Su mayor pesar como director ejecutivo de la FMH radica en no haber podido salir de su oficina con mayor frecuencia para conocer a las personas que conforman la comunidad mundial de la FMH. Bournas reflexiona sobre la época en la que podía visitar una organización nacional miembro con afecto y un sólido sentido de la realidad de las condiciones que deben enfrentar cotidianamente quienes padecen un trastorno de la coagulación. “Realmente tuvo un efecto en mí a nivel personal; y a nivel profesional reafirmó el hecho de que si se pusiera más tratamiento a disposición de las personas, éstas podrían llevar vidas normales.”

A pesar de que deja a la FMH, en sus casi tres años como director ejecutivo, Bournas ha fortalecido el núcleo de la organización e incrementado su capacidad para lograr la visión de Tratamiento para todos; ayudó a hacer realidad el Programa de investigación de la FMH, incrementó en diez veces los donativos al Programa de ayuda humanitaria; impulsó un mayor enfoque en la juventud y las mujeres con trastornos de la coagulación; y entregó un presupuesto equilibrado en el 2013, llevando a la FMH a alcanzar por primera vez el hito de un ingreso anual de 5 millones de dólares.

REFLEXIÓN FINAL

Todos los grandes logros se dejan atrás con la frente en alto.

“Estoy muy agradecido por la oportunidad que se me ha dado. Muy agradecido por las amistades que he podido forjar. Me gustaría seguir reciprocando la amabilidad que me han demostrado muchas personas con trastornos de la coagulación en todo el mundo. Estoy agradecido por todos los sueños que han compartido conmigo, las esperanzas y sus deseos por mejores condiciones de vida para ellos mismos y sus familiares. Seguiré trabajando en el tema de la escasez de medicamentos, no estaré tan lejos, y seguiré teniendo en cuenta el punto de vista y la perspectiva del paciente. La labor de cabildeo continuará.”