WFH NETWORK

Los envíos del Proyecto Recuperación llegan a quienes los necesitan

Los envíos de factor VIII fabricado como parte del Proyecto Recuperación han empezado a llegar a centros de tratamiento de todo el mundo. Estas son las primeras entregas de un proyecto en el que la FMH y sus colaboradores han trabajado durante más de una década.

En el futuro, este confiable abastecimiento de factor VIII permitirá a la FMH planear cuidadosamente sus programas de ayuda humanitaria y garantizar el uso eficiente de este valioso donativo. El proyecto sirve también como ejemplo y fuente de inspiración para embarcarse en iniciativas humanitarias similares con otros países en los que hay más factor VIII que no se utiliza.

Hay varias razones por las que existe un “excedente” de factor VIII en algunas partes del mundo. En países en los que la mayoría de los pacientes usa factores de coagulación recombinantes, no hay tanta demanda por el factor VIII derivado de plasma como la había anteriormente. Al mismo tiempo, hay una creciente demanda por otro medicamento derivado del plasma humano: las inmunoglobulinas (IG). Esto quiere decir que cada vez se recolecta más plasma para fabricar IG, pero no todo el factor VIII se transforma en productos finales porque no se necesita localmente. Dado que existe una escasez de factores de coagulación en muchas partes del mundo, es lamentable que gran parte de este excedente no se utilice.

La idea propuesta por primera vez por la Sociedad Canadiense de Hemofilia (SCH) era sencilla: Canadá tiene un excedente de crioprecipitado que se desecha en lugar de transformarse en factor VIII, ¿por qué no procesarlo y donarlo para ayudar a pacientes que lo necesitan en otros países? La SCH llevó esta propuesta a los Servicios Canadienses de Sangre (SCS) y a la FMH, y se lanzó el Proyecto Recuperación. No obstante, lo que parecía muy sencillo resultó ser muy complicado. Cada etapa del proceso, desde las donaciones de sangre hasta la entrega del producto final, tenía que ser evaluada.

Grifols, la empresa que recolecta el crioprecipitado, estuvo de acuerdo en realizar pruebas adicionales al plasma para satisfacer los reglamentos europeos. Cuando Biotest (el fabricante del producto final, Haemoctin) se unió al proyecto, hizo un enorme esfuerzo para hacer del Proyecto Recuperación una realidad. Con cuatro aliados y tres diferentes países involucrados, los detalles algunas veces parecían abrumadores. Gracias en gran parte a los SCS y al firme compromiso y visión humanitaria de Biotest, el factor VIII canadiense no utilizado ahora está disponible para pacientes de todo el mundo.

Durante el Congreso Mundial en Melbourne, el presidente de la FMH, Alain Weill, anunció un acuerdo con los servicios italianos de sangre para empezar a trabajar en un proyecto similar, el Proyecto WISH, usando el excedente de factor VIII italiano. Esto también resultará en un abasto de factor de coagulación sustentable a largo plazo, con fines humanitarios. Además, la FMH sostuvo conversaciones con otros países interesados en encontrar maneras de poner sus excedentes a disposición de personas que los necesitan. Hay un enorme potencial en los factores de coagulación “excedentes” y el éxito del Proyecto Recuperación demuestra que es posible hacerlos llegar a las personas que más los necesitan.