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Paciente filipino agradecido por una exitosa cirugía del tobillo

Este es un artículo escrito por un miembro de la comunidad mundial de trastornos de la coagulación, dirigido a la Federación Mundial de Hemofilia (FMH). En él, Noel Peregrino, de Filipinas, comparte su historia.

Soy Noel Peregrino, de Filipinas. Tengo 34 años y hemofilia A moderada. Cuando tenía 7 años, me sacaron un diente y durante el procedimiento se presentó una hemorragia excesiva. Me tuvieron que hospitalizar y me hicieron una transfusión de sangre entera para detener la hemorragia. Poco después me diagnosticaron hemofilia.

La mayor parte de mis hemorragias ocurren en los músculos de mis brazos y piernas. El tratamiento era a base de plasma fresco congelado y crioprecipitado. A pesar de los desafíos de padecer un trastorno de la coagulación, pude terminar mis estudios y empezar una licenciatura en ingeniería computacional. Sin embargo, debido a repetidas hemorragias en mi pantorrilla, mi habilidad para caminar resultó afectada. El problema empeoró hasta tener que empezar a utilizar una silla de ruedas.

Consulté a muchos médicos sobre mi trastorno, y la doctora Jeannie Ong, hematóloga, me refirió al doctor Gilbert Cauilan, cirujano ortopédico de la Ciudad de Davao, en Filipinas. Cauilan me habló de una intervención quirúrgica en el tobillo que me permitiría recuperar la movilidad. También me dijo que para la intervención recibiría medicamento gratuitamente, gracias al Programa de ayuda humanitaria de la Federación Mundial de Hemofilia (FMH).

El procedimiento era una cirugía de fusión del tobillo que me permitiría poder apoyar completamente el pie y caminar normalmente. La cirugía se realizó con éxito en agosto de 2017, y ha marcado una gran diferencia en mi calidad de vida. Antes del procedimiento me sentía deprimido y desesperanzado. Pensaba que quedaría confinado a una silla de ruedas por el resto de mi vida. Ahora, mi perspectiva ha cambiado y espero poder ser un miembro productivo de la sociedad.

Quisiera agradecer al equipo médico que me ayudó, particularmente a los doctores Jeannie Ong y Gilbert Cauilan, quienes me atendieron de manera excelente. También estoy muy agradecido con la Asociación de Hemofilia de Davao y con la FMH por haberme proporcionado gratuitamente el medicamento de factor VIII antihemofílico, sin el cual mi cirugía no habría podido ser posible. No hay palabras para describir lo contento que me siento. La cirugía realmente me ha cambiado la vida. ¡Gracias!